lunes, 16 de marzo de 2009

Santiago 3:1

Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.
Santiago 3:1

1- μη 2- πολλοι 3- διδασκαλοι 4- γινεσθε 5- αδελφοι 6- μου 7- ειδοτες 8- οτι 9- μειζον 10- κριμα 11- ληψομεθα

1- mé: no
2- polus: muchos/abundancia/cantidad
3- didáskalos: instructor/doctor/maestro
4- gínomai: hacer que sea/generar/llegar a ser/convertir
5- adelfós: hermano/pariente cercano/fraterno
6- moú: de mí
7- eído: conocer/saber/percibir/reconocer/comprender
8- jóti: que/pues/dado que/ya que
9- mégas: grande/enorme/fuerte/abundante
10- kríma: sentencia/condenación/juicio
11- lambáno: tomar/echar mano de/recibir

Este versículo es una llamada de atención para todos aquellos que pretenden ser maestros por su propia cuenta, ignorando que el don de maestro es un llamado Divino a pregonar las verdades eternas reveladas en la Palabra de Dios; sabiendo que los que los maestros seremos juzgados por Dios, no solamente por la enseñanza dada, sino también por nuestra conducta y como dice el texto sagrado "recibiremos mayor condenación" es decir seremos juzgados con mucha mas severidad que el resto de los hombres.

El llamado a ser maestro no debe de ser motivo de pánico, sino mas bien debe de provocar en nosotros una fidelidad total al mensaje sabiendo que hemos recibido el respaldo de Dios para instruir a su pueblo, reconociendo que en este ultimo tiempo se levantaran mucho falsos maestros que torcerán las escrituras para su propia condenación, pues según el texto sagrado el destino final de un falso maestro es la condenación eterna, recibiendo un mayor castigo por haber guiado a muchos a las llamas de infierno. Propongamos pues en nuestros corazones ser fieles en todo al Señor y a su palabra.

Versos relacionados:

A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte.
Cuando yo dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano.
Ezequiel 33:7

No juzguéis, para que no seáis juzgados.
Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.
Mateo 7:1-2

!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.
Mateo 23:14

Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.
¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?
Romanos 2:1,3

Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas?
Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿cometes sacrilegio?
Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios?
Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros.
Romanos 2:21-24

Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros.
Efesios 4:11

Para esto yo fui constituido predicador y apóstol (digo verdad en Cristo, no miento), y maestro de los gentiles en fe y verdad.
1 Timoteo 2:7

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
2 Timoteo 2:15

Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias.
2 Timoteo 4:3

Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.
Hebreos 13:17

Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.
2 Pedro 2:1

Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito,
casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.
2 Pedro 3:15-16

Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.
Judas 4

Esta fue tu vida...